ESTRATEGIAS PARA DISMINUIR EL ESTRÉS
A continuación se te brindarán unas estrategias para disminuir el estrés
A) Darse cuenta de la primera respiración.
Nuestra respiración es rara vez de la mejor calidad. Por ejemplo: casi nunca utilizamos la parte baja del tórax, el fondo de los pulmones, sólo llenamos la parte alta, con una respiración superficial y frecuentemente rápida.
De vez en cuando, particularmente cuando necesitamos tranquilizarnos, relajemos todo nuestro cuerpo olvidemos todo lo que está en nuestro entorno, pongamos nuestra atención en nuestra respiración y lentamente llenemos de aire la parte baja de nuestro tórax; después la parte alta.
Al exhalar hagámoslo al revés : vaciemos primero, la parte alta del tórax y al final la parte baja. Se puede aprender a contraer el diafragma y a relajarlo, a voluntad, quizá junto con nuestros músculos de la pared del abdomen.
B) Escoger si es momento de actuar o de no actuar.
De alguna manera absurda hemos aprendido que cuando estamos en tensión o con algún problema, “hay que hacer algo”. Este es un mal consejo. La verdad es que hay que hacer algo cuando hay que hacer algo; cuando no hay que hacer nada, no hay nada que hacer, debemos hacer.... nada.
Pensemos, ante cualquier situación si debemos hacer algo, qué es lo mejor; y si no sabemos qué hacer, o vemos que lo que hay que hacer es estar quietos, quedémonos quietos.
Existe una razón más para no hacer nada. Todas las partes de nuestro cuerpo, y de nuestra mente, necesitan, periódicamente, descansar; es decir, estar quietas. Este tiempo lo usamos para recuperarnos, para dejar que las células vivan una inactividad que les es necesaria para reparar y reconstruir, sus sustancias y sus formas. Si no damos esa oportunidad, nuestras células, nuestro organismo, se fatigará y enfermará, en ocasiones seriamente. Necesitamos darnos descanso periódico a todas las partes de nuestro cuerpo y mente.
Y hay que aprender a descansar. La mayoría de las veces creemos que estamos relajados y completamente descansados pero el estrés nos hace malas jugadas, se quedan grupos de músculos contraídos que hacen que nuestro descanso sea de mala calidad.
C) Conocerse a sí mismo.
En realidad nos conocemos poco y nos acercamos a nosotros mismos, nos criticamos o juzgamos negativamente o nos sentimos culpables por nuestro errores. Todo eso nos produce tensión.... y no resolvemos nada.
Resulta mejor tratarse uno mismo como amigo, observarse en forma tranquila, desapegada, intentar encontrarse defectos continuamente o culpabilizándose con simpatía y paciencia.
Así, podemos analizar con calma los errores para tratar de mejorar en próximas ocasiones. Un ejemplo de cómo aplicar esto sería que , antes de morir, nos relajemos y repasemos lo que hicimos en el día, como reaccionamos ante las circunstancias, tratando de ver todo esto como si se tratara de otra persona sin criticar.
El observarnos en forma desapegada nos da la oportunidad de conocernos mejor y ver las cosa desde otro punto de vista que nos ayude a enfrentarnos más relajadamente a las circunstancias.
D) Dividir la atención entre lo externo y lo interno.
Cuando nos encontramos en una situación donde no tenemos control sobre lo exterior, muchas veces estamos en un estado de tensión innecesaria. En estos casos podemos desarrollar la habilidad de despegarnos de los aspectos del medio ambiente que nos produce tensión o que son hostiles y buscar cierta tranquilidad de la mente. Podemos desconectarnos o desacelerarnos, como si cerráramos en nosotros circuitos que no son necesarios en una situación, para pasar a un estado de relajación y tranquilidad. Claro que esto no significa desconectarnos del planeta al punto de olvidarse de uno mismo.
E) Recordarnos en forma positiva.
Algo que nos ayuda a estar bien es el recordar situaciones, expresiones, experiencias, cosas positivas que uno ha tenido, tratando de aprender de ellas. Al recordarlas frecuentemente podemos hacer que esas cosas positivas se incorporen a nuestra forma de pensar.
Un ejercicio en que se aplica lo anterior y que nos ayuda a relajarnos es el siguiente: En una posición cómoda si se puede recostado, repasar recuerdos hasta encontrar un momento o situación, en que nos sentimos seguros, satisfechos de estar vivos, con confianza y alegría de vivir, visualizando en detalle a las personas, los colores, los sonidos, los olores, temperatura, etc.. Sabiendo que en otros momentos nos encontramos en tensión, podemos regresar imaginariamente a nuestro lugar en paz y relajados.
F) Desarrollar la paciencia.
A través, de nuestro cuerpo nos damos cuenta de emociones o de modos de funcionar de nuestros órganos.
Una forma de librarnos de las tensiones es el acostumbrarnos a revisar nuestro cuerpo de vez en cuando durante el día, en nuestras actividades, recorriendo con atención las partes que pueden estar tensas; si es necesario, podemos exagerar la tensión y luego soltarla.
Para finalizar, te muestro un video de youtube donde dan cuatro consejos para manejar el estrés y la ansiedad.
Espero les sirvan estas estrategias para combatir el estrés
ResponderBorrar